viernes, 28 de agosto de 2015

El oso perezoso



El oso perezoso está sufriendo por el aumento de tráfico de su especie, especialmente de recién nacidos (70% de los traficados; la madre probablemente muera mientras lucha porque no se lleven al bebé): están destinados a morir, sobre todo por infecciones intestinales y respiratorias.

También están en peligro por la destrucción de su hábitat. Según datos del Ideam, cada año se destruyen 90.000 hectáreas de bosques naturales donde estos animales habitan, lo que arriesga aún más su existencia.